Hoy, 21 de septiembre, empieza la primavera. Y con la primavera cambia algo muy concreto: se van los tapados y aparecen los brazos, los escotes y los colores.
Es la época del año en que las piedras naturales se lucen. Dejaron de ser un accesorio de nicho hace rato: hoy son de lo más elegido, y no solo por cómo se ven.
Por qué elegimos una piedra y no otra
Hay dos motivos, y los dos son válidos.
El primero es estético: una piedra natural no es un plástico teñido. Cada una tiene su veta, su tono y sus imperfecciones. Dos pulseras del mismo modelo nunca son idénticas.

El segundo es simbólico. A lo largo de la historia, distintas culturas les atribuyeron cualidades a las piedras. No es una ciencia y no lo presentamos como tal: es una tradición, y es hermosa. Cuando elegís una piedra por lo que representa, estás eligiendo un recordatorio que llevás puesto.
Qué representa cada piedra
Aventurina
Se la asocia con la creatividad y la confianza. La aventurina naranja, cálida y con brillo, es de las que mejor funcionan en primavera porque acompaña cualquier tono de piel.
Crisocola
Representa la calma y la comunicación. Su color va del verde al celeste, con vetas que la hacen parecer un mapa. Es la piedra que solemos recomendar para quien atraviesa un momento de mucho ruido.
Amatista
Violeta, translúcida y de las más reconocibles. La tradición la vincula con la serenidad y la claridad mental. Combina especialmente bien con acero plateado.
Ágata
Aparece en muchísimos colores, del celeste al gris veteado. Se la asocia tradicionalmente con la estabilidad y el equilibrio. Es la más versátil de todas para uso diario.
Cuarzo rosa
La piedra del cariño, según la tradición popular. Rosa pálido, suave, sin estridencias. Es la más regalada entre amigas y entre madres e hijas.

Jaspe
Terroso, opaco, con vetas rojizas o marrones. Se lo asocia con la fortaleza. Funciona muy bien mezclado con otras piedras en una misma pulsera.
Cómo elegir la tuya
Por el color que ya usás. Si tu ropa es neutra, una piedra fuerte va a ser el punto de color. Si ya usás mucho color, elegí tonos tierra o transparentes.
Por el momento que estás viviendo. Es la forma más linda de elegir. ¿Estás arrancando algo? ¿Necesitás calma? Dejá que la piedra sea el recordatorio.
Por cómo la vas a usar. Si es para todos los días, buscá elastizada o con extensión. Si es para ocasiones, podés ir a algo más grande.
Cómo cuidarla para que dure
Las piedras naturales son resistentes, pero no eternas si las maltratás. Dos reglas simples:
-
Perfume y crema, primero. Accesorio, después. El alcohol de los perfumes opaca el brillo de la piedra con el tiempo.
-
Guardala separada. En su bolsita o en su lata, no todo junto en un pote. Las piedras se rayan entre sí.
El acero quirúrgico, en cambio, no te va a dar problemas: no se pone verde, no se oxida y aguanta el uso diario sin quejarse. Por eso lo elegimos.
Envío gratis a todo el país desde $60.000.
El regalo perfecto es el que llega al corazón. Y una piedra elegida a propósito llega bastante lejos 🌿
Equipo Salve Regina 💖
