Reflexión Viajera

Para mí viajar fue siempre muy inspirador. Conocer otras culturas, las comidas y los colores de los lugares dicen mucho sobre cómo viven las personas y cómo se relacionan. Hace unos años estuve en Rusia y me contaron que no es costumbre para ellos sonreír en la calle, algo tan distinto a cómo nos comunicamos nosotros. Esos detalles me resultan muy interesantes y sobre todo creo que nos permiten pensar más creativamente. Así, viajar es un estado mental de constante observación.

Conocí países deslumbrantes como México y China, aunque el que más me impactó fue cuando fuimos a Londres con Maca. Soñaba con ese viaje desde que ella era chiquita y, aunque no le gustaba la idea, iba a clases particulares de inglés. 

Así que finalmente después de muchos años de esfuerzo, llegamos a Londres, con su clima tan distinto y sus horarios cambiados. Ver cómo Maca se comunicaba en esa ciudad increíble fue un orgullo muy grande para mí, sumado a la emoción de compartir la experiencia. Fue además un reencuentro de madre e hija porque íbamos juntas a todos lados: museos, restós y excursiones. 

Muchos productos que diseñamos después, surgieron mirando cosas nuevas en viajes. Más que nada las tendencias de colores y cómo mostraban los productos las distintas marcas. Toda la colección viajeras está inspirada en esos momentos, en las texturas que conocimos y el anhelo de planificar el próximo viaje. 

Porque viajar es también salir del espacio conocido para aventurarse a lo inesperado, es abrir las puertas mentales para dejar entrar lo nuevo en nosotros y es, también, conocer la palabra “amor” en otros idiomas. 

Sam