Santa Agueda

Agueda significa "la buena", "la virtuosa".

Un poco de su historia:

Como Santa Inés, Santa Cecilia y Santa Lucía, decidió conservarse por amor a Dios.

En tiempos de la persecución del emperador Decio, el gobernador Quinciano se propone enamorar a Agueda, pero ella le declara que se ha consagrado a Cristo. Para hacerle perder la fe y la pureza el gobernador la encierra en una casa y la obligan a estar allí un mes, pero nada ni nadie logra hacerla quebrantar el juramento de pureza que le ha hecho a Dios. Allí, en esta peligrosa situación, Agueda repetía las palabras del Salmo 16: "Señor Dios: defiéndeme como a las pupilas de tus ojos. A la sombra de tus alas escóndeme de los que me atacan.

El gobernador entonces manda a lastimarle los pechos. Pero esa noche se le aparece el apóstol San Pedro y la cura de sus heridas.

Al encontrarla curada al día siguiente, el gobernador le pregunta: ¿Quién te ha curado? Ella responde: "He sido curada por el poder de Jesucristo". Entonces el gobernador le dice: ¿Cómo te atreves a nombrar a Cristo, si eso está prohibido? Y la joven le responde: "Yo no puedo dejar de hablar de Aquél a quien más fuertemente amo en mi corazón".

Santa Agueda muere como mártir el 5 de febrero del año 251.

Desde siempre se le ha tenido una gran devoción a Santa Agueda y muchísimos y muchísimas le han rezado con fe. Ella es patrona de las personas con cáncer de mama y también patrona de las enfermeras. 

Oración a Santa Agueda para pedir por cáncer de mamas:

Señor Jesús, que has querido que tu mártir Santa Agueda sea invocada como especial abogada de aquellas mujeres que se ven aquejadas con enfermedades en sus senos y en tu clemencia y bondad, que supera toda razón humana, te has dignado escuchar los ruegos de tus siervos por mediación de tan gran santa.

Te doy gracias Señor por tu compasión y te pido que nos asista tu misericordia. Concede a cuantos se acercan a esta imagen de Santa Agueda, la paz que necesitan y el remedio que solo tú puedes dar y que libra al mal y al cuerpo de males y enfermedades.

Concédenos que los ruegos y méritos de Santa Agueda ayuden a tantas almas que sufren en sus cuerpos el mal del cáncer te encomiendo en especial a (nombrar a la persona que padece enfermedad).

Dígnate a escuchar nuestras súplicas, que son las que Santa Agueda lleva en sus manos y te presenta. Concédeles el consuelo que necesitan y especialmente la curación que tanto anhelan, si es tu santa voluntad. Concédenos imitar a Santa Agueda en la fortaleza, en la constancia que nos ha dejado de ejemplo.

Amén